Léete un Cuento

TE LO ADVERTÍ


Pesado y caliente como el recuerdo de los últimos días, cargado de partículas diminutas, algo parecido a respirar estrellas tristes en los rincones de Venus.
Así es el aire que se respira en la mina, unido al sol hirviente que se pega a la piel y la besa eternamente. Hoy es una noche de tensa calma que alberga la presencia de los fantasmas olorosos como tu, como el, como ella, como yo.
Tal vez, de repente, te escriba una canción; se me ocurrió mientras te escuchaba cantar la de san diego de las flores negras que vino después de la de Valledupar. Ese tal vez, es emotivo tirando a que me saldrá del alma y entonces me reí muy dentro por que seguramente lo haré por salir del paso, como todo lo que tiene que ver contigo, que es un instante fugaz y termina.
Ya se que me refutas siempre que me trastorné por el con el y para el, pero es que no se cuando ni como. Por que el cuerpo llegaba a casa pero los pensamientos y el alma se quedaban sujetos desde entonces para siempre entre los lentes y sus dientes.
No me mires así, la vida se basa en eso en los grandes rasgos.
Rasgar es reventar, como lo hacemos todos desde que llegamos a este mundo, le rasgamos las entrañas a nuestra madre al parir y enseguida somos protagonistas, viene el llanto y la felicidad de todos al ver el nuevo ser, después la juventud que siempre se ve perdida en otro llanto, rasgando el crecimiento metido en eso que llaman amor. Y se siente nuevamente la agonía de estar en el punto intermedio del vientre y el viento.
Siempre están presentes las lágrimas, van y vienen como la lluvia, inesperadas, saladas y tristes, como el papel que hace el mar con la arena de la playa, que la va moviendo, la rasga, la revienta y hace con ella lo que quiere. Así pretendes hacer tu con mi vida y eso no lo voy a permitir.
Yo deseo producir, pero no con las alas rotas por darle gusto a tu vida, toma una idea y cárgala, dale de comer y déjala ir cuando desee. Atrae a tu sexo con el sexo de otra como la fragancia de las flores en la mañanita. Disfrute es el goce que estalla del alma, por que siempre te encontraras que duele el sexo, duele el amor, duelen en la piel todas las caricias y también todos los errores. Entonces la vida se convierte en tierra árida sin semilla sin sonrisas que germinen.
Producir es romper la historia que cargamos de nuestros parientes pasados, tumbar las otras ideas que nos inculcan hacerles el amor, darles de comer con nuestros senos y dejarlas ir cuando ellas quieran.

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