UN REGALO PARA MI AMIGA SILVIA PUENTE

para la boli, esta foto de a Coruña, cerca de finisterre, según dicen donde se acaba la tierra y empieza la eternidad.




Tengo una amiga, que como todos aquellos que han tenido la suerte de encontrar en esta vida a un buen amigo, saben lo que entonces silvia significa para mí.


Hemos compartido, sueños, desamores, lágrimas, muchas carcajadas, buenos tragos y algunos cigarros también, entre las múltiples cosas que hemos pasado unidas. teniamos sueños juntas y sueños por separado.


Ella siempre ha estado ligada al teatro y yo a las letras, ella siempre pensaba en volar lejos y llegar a ser una gran actriz. y lo consiguió, a continuación un cuento que escribí para ella titulado sofia como su cámara fotográfica.

Esta foto es de un camino perdido de la alta guajira, que se parece anuestra amistad, esta muy lejos perdido en el mundo, y nunca termina.









SOFIA


Estábamos sentadas en las escaleras que terminan en los salones del bloque amarillo; me contaba los últimos planes, esos sueños tan guardados que solo su corazón y yo sabíamos.
de repente la observé como tantas veces lo hacía, pero sus ojos estaban caminando por un escenario desconocido donde pasaba de ser pato a gigante en segundos. No le conté la visión pero le regale una gran sonrisa.
Hicimos un largo silencio...
Y por instantes fuimos bolitas de goma tiradas en la escalera.
Sintiendo culebras en el cuerpo.
Y fue cuando pasó el amor de Sofía, nos codeamos con disimulo, por que ante todo –la dignidad- el se acercó y nos dijo que parecíamos un par de gatas confabulando contra el universo, entonces nos reímos todos y las risas estaban unidas con nodrizas plateadas, una gran hilera de risas de color plateado...

Me confesó que aún lo amaba, igual que el día que lo esperó en mi casa cuando llegó de viaje, tanto como la noche que salieron a buscar la niebla.
Cuantos caballos enloquecidos corren por su corazón cada vez que él se acerca agolpándole los recuerdos, sacudiéndole los anhelos.
Pocas personas tienen el don de Sofía, cuando la observan calladita les inspira fragilidad, entonces la creen un pollito indefenso al que han de cuidar. Pero al hablar se le sale esa mujer luchadora, emprendedora y sobria que no traga entero, que es decidida y crítica, sin temor a defender su verdad, como lo saben hacer las hadas.
Entonces dentro de mí despierta esa paz que solo se puede encontrar en la amistad.
Esa que se construye en la complicidad de las miradas, cuando las palabras sobran y los gestos las reemplazan.

Nos encanta beber de madrugada, a solas, contarnos las historias de nuestras vidas y reírnos hasta el cansancio.
Jugamos a adivinarnos el futuro, a una predicción legítima de las redes kármicas.
Cuando no nos conocen murmuran que estamos locas ó que somos raras. No podrían encontrarle sentido a una bruja y un hada juntas.
Sofía y yo somos almas guerreras y nos gusta volar por los lugares soñados, hacerles el amor a los amantes ideales con el pensamiento, nos gusta regar sonrisas mientras dejamos que la imaginación se envuelva con las nubes.
Ella, ya hubiera montado una despensa de lágrimas con todas las que me ha visto derramar. Pero prefiere guardar silencio, dejarlas que mojen su camisa y ayudarme a buscar soluciones.

A Sofía ya le falta poco para llegar a la eternidad, cuando la veo dentro del escenario es como si estuviera alistando la maleta, como si supiera que ese es el pasaje de partida.

Ella es para mí, parte de la alegría. Pedazos sublimes de la canción elegida.
Pero como toda maravillosa hada debe volar, recorrer el mundo y pisar todos sus rincones con esa sonrisa que la deja ver como japonesa en escena. Con sus abrazos y sus historias la veré partir. Como el huracán valiente, como la madrugada vuela, y solo le regalaré otra sonrisa. Para acompañar a la mejor amiga, a La gran mujer.

Entradas populares